¿Cómo sobreponerte al suicidio de un ser querido?

Afrontar el suicidio de un ser querido es devastador. El sentimiento de culpa se mezcla con un centenar de preguntas sin respuesta. Si atraviesas por el complejo proceso de superar la muerte de alguien que decidió quitarse la vida, estos consejos pueden serte de utilidad.

Sin duda, el dolor más grande que un ser humano puede experimentar es la muerte de una persona amada. No hay palabras para explicar ese sentimiento de desesperación e impotencia al darse cuenta que el tiempo no se puede regresar. 

El duelo que vive una persona tras la muerte de alguien cercano no es comparable ni cuantificable, sin embargo, afrontar el suicidio de un ser querido puede ser mucho más devastador, ya que viene acompañado de sentimientos como la culpa, impotencia e incapacidad.

Después de un evento tan desafortunado como un suicidio los familiares suelen asumir la responsabilidad, y comienza a formar parte de su existencia una pregunta que tendrán en la mente toda la vida o por lo menos durante su duelo: ¿por qué? ¿Por qué lo hizo? ¿Por qué no me di cuenta de sus intenciones? ¿Por qué no estaba con él? ¿Por qué lo deje solo? Una pregunta cuya respuesta se fue con aquel que terminó con su vida.

El suicidio es una de las situaciones más misteriosas de esta vida, pues pocas son las respuestas que tenemos al respecto. ¿Qué lleva a una persona a quitase la vida? ¿Qué situación es tan complicada que no encuentra otra opción? Nadie lo sabe a ciencia cierta, lo que sí se sabe es que una familia puede salir adelante después de vivir un evento como este. Aquí compartimos algunos consejos que serán de mucha ayuda.

Es muy importante entender la situación que vive una persona que muere por suicidio. Una persona suicida quisiera vivir la vida de otra manera, sin el sufrimiento que los lleva a terminar con su vida, pues en el fondo no desean morir, sino acabar con el sufrimiento. Las personas que mueren por suicidio no tienen libertad, porque no pueden elegir. Según la psiquiatra Carmen Tejedor, del Hospital de Sant Pau, si pudieran escogerían la vida, pero sin sufrir.

BASTA DE VERLO COMO UN TABÚ 

Cuando una persona se quita la vida es más difícil hablar de la muerte, tanto para la familia como para los conocidos. Se vuelve un tema incómodo para ambass partes. Por un lado la gente externa cree que preguntar puede ser visto como morbo; y del lado de la familia se vuelve incómodo por ese sentimiento de culpa y responsabilidad, que a su vez los hace sentirse juzgados y señalados por la sociedad.

De esta manera, no solo se pierde a un ser querido, sino también la posibilidad de hablar de los hechos y los sentimientos derivados de ellos.

NO TRATES DE LIMITAR EL DOLOR 

Nadie dicta cuánto tiempo tiene que durar el periodo de duelo. No trates de volver a tu rutina después de una semana de lo sucedido. Tomate el tiempo que necesites para asimilarlo, para llorar, para tocar fondo y desde ahí comenzar a levantarte.

Si en tu trabajo no lo entienden, entonces quiere decir que estás en el lugar equivocado y es mejor salir de ahí.

TRABAJA EN LA CULPABILIDAD 

Sentirte culpable por lo sucedido es algo con lo que vivirás un tiempo, pero también es algo que tendrás que trabajar para llegar al perdón. Si no lo haces puedes llegar a adoptar conductas obsesivas y autodestructivas que no te dejarán seguir con tu vida.

La realidad es que la culpa pocas veces se centra en una persona, hay muchos factores que influyen para que una persona termine con su vida.

Contribuir para prevenir más suicidios puede ser una gran forma de lidiar con el sentimiento de culpa.

HABLA CON LAS PERSONAS INDICADAS

Cualquier persona que te quiera podrá consolarte, pero solo una persona que haya pasado por lo mismo te entenderá de verdad. Busca alguna asociación relacionada con el suicidio, ahí encontraras gente que ha vivido algo similar y podrás aprender de sus experiencias, así como expresar tus sentimientos sin sentirte juzgado. Saber que no eres el único que ha pasado por una situación así será muy reconfortante.

MANTENTE EN CONTACTO

Quizás lo que menos quieras en este momento es platicar con alguien o salir a reuniones, pero estar rodeado de gente que te quiera y apoye te ayudará a despejar la mente aunque sea por unos instantes.

BUSCA AYUDA PROFESIONAL 

Un hecho de esta magnitud puede provocar ansiedad, depresión o pensamientos suicidas; lo que te alejará mucho de superar la etapa del duelo. Un profesional te ayudará a recuperar la paz mental y a lidiar con esos malos momentos que nublan tus días.

HAZ ALGO PARA CONTRIBUIR 

Ayudar a difundir información sobre la prevención del suicidio o colaborar en una fundación dedicada a este fin no te devolverá a esa persona que se fue, pero si puede evitar que alguien más pase por lo que tú pasaste. ¿No te hubiera gustado que alguien le dijera las palabras indicadas e impidiera que terminara con su vida? 

Contribuir para prevenir más suicidios puede ser una gran forma de lidiar con el sentimiento de culpa.

La gente suele ver al suicidio de lejos, algo de lo que han escuchado hablar pero que nunca ha estado tan cerca como para tomarlo enserio. Aunque la realidad es que es parte de nuestra realidad y puede ocurrir en cualquier familia.