La muerte y las distintas religiones

¿Cómo afrontan las distintas religiones la muerte de una persona? ¿Cuáles son los ritos para despedirse de ella y que creen de la vida eterna? Aquí te lo platicamos.

La muerte es nuestro destino.

El común denominador sin importar quiénes seamos, ni en qué creamos. La idea que tenemos de lo que sucederá con nosotros cuando muramos determina la manera en que vivimos nuestro duelo, honramos y recordamos a los que ya se han ido. En algunas religiones los rituales terminan con el funeral, en otras siguen mucho tiempo después del deceso. Todas ofrecen consuelo, continuidad, la idea de que más allá del final de nuestros días hay mucho más…

Sin pretender llegara a absoluto, estos son los ritos y principales ideas en torno a la muerte de cinco religiones del mundo.

Hinduismo: seres de fuego

El fuego es crucial para los hinduistas. Es el elemento por medio del cual los humanos nos podemos comunicar con los dioses. Nuestro cuerpo, ese receptáculo que aloja al alma, está conformado por cinco elementos: tierra, agua, fuego, aire y vacío.

El que está presente en casi todos los ritos es el fuego. El que puede dar y destruir la vida.

Cuando una persona muere el rito final consiste en acercarla al fuego. La cremación es el último sacramento, el número 41, y debe de ser realizada tan pronto como sea posible por el primogénito de la persona fallecida (si él no está lo hará el familiar masculino más cercano en línea directa).

Aquí no hay cielo y no hay infierno. Las almas buenas encuentran la salvación, las demás reciben un nuevo cuerpo e inician una nueva vida para seguir aprendiendo.

¿Cómo se recuerda a los muertos?

Durante los primeros 13 días no hay rezos ni oraciones. Se cree que los primeros nueve días el alma no se ha dado cuenta de que se ha separado ya del cuerpo. Al décimo día el alma entiende que es momento de partir e intenta hacerlo durante los tres siguientes días, pero como el proceso puede ser complejo los vivos realizan diversos rituales para ayudarle. En el decimotercer día el alma ha comprendido su misión y está lista para la siguiente etapa del gran viaje. Los vivos celebran entonces con dulces o fruta.

Cada mes, durante el primer año, hay un ritual para recordar a la persona en el día en que se fue.

Islamismo: el día del juicio final

La creencia en el islam es que después de la muerte el cuerpo de una persona esperará en su sepulcro hasta el Día de la Resurrección. Este será precedido por el fin del mundo. Siguiendo las órdenes de Dios, un ángel tocará una trompeta y todos los vivos caerán inconscientes. La gente será resucitada en sus cuerpos originales y desnudos serán guiado por los ángeles para ser juzgados. Los actos de todas las personas serán puestos en una balanza. Los creyentes reconocerán sus pecados y serán perdonados; los incrédulos serán castigados. El Paraíso será para aquellos que hayan adorado a Dios y vivido de acuerdo con sus enseñanzas; el Infierno será la morada final de aquellos que lo han negado.

¿Cómo se recuerda a los muertos?

Cuando un musulmán muere su cuerpo es tratado con gran respeto. Antes de enterrarlo es lavado y preparado por sus familiares más cercanos. Los hombres preparan a los hombres; las mujeres a las mujeres. Tradicionalmente esto se hacía en casa, pero la tradición ha cambiado y ahora lo puede hacer la agencia que presta el servicio. Cuando el cuerpo está limpio es envuelto en un sudario blanco de tres piezas sin marcas, costuras ni nudos. Si la persona murió durante una peregrinación se le entierra con la ropa que llevaba puesta.

Se celebra un funeral en el que todos permanecen de pie, sin postrarse. Después del entierro solo se recuerda al difunto cuando se cumple un año de su muerte.

Budismo: sin cuerpo

En la doctrina budista se cree que después de la muerte cuerpo desaparece. Lo que prevalece es la mente que renacerá en un cuerpo nuevo. Hay varias formas de renacer. La más positiva es el “iluminado” en la que todos los rastros de dolor y heridas del pasado han sido borrados. El renacer iluminado implica una vida sin sufrimiento. El segundo tipo de renacimiento es el humano en donde la mente tiene la oportunidad de vivir de nuevo en otro cuerpo y aprender los suficiente para que se próximo nacimiento sea iluminado. Si renaces en una situación compleja y de dolor es porque la mente aún tiene lecciones que aprender. Según el budismo en algún momento todas las mentes tendrán un renacer iluminado, aunque eso puede tomar eones.

¿Cómo se recuerda a los muertos?

Como no se le da importancia al cuerpo, el ritual del entierro tiene poco peso (la mayoría de los prefieren la cremación). El énfasis está en pedir porque la mente de la persona tenga un renacimiento positivo. Para ello se celebra la powa, una ceremonia profunda en la que se le hacen ofrendas a los Budas. La gente lleva flores, velas, fotografías del difunto, pasteles y objetos que hayan sido especiales para el difunto. Las powas a veces se hacen cuando la persona está aún viva y cuando se celebran se pide también por otros difuntos.

Judaísmo: las vestiduras rasgadas

En el judaísmo hay una fuerte creencia en el alma de la gente. Cuando alguien muere su cuerpo debe de ser enterrado para ser devuelto a la Tierra (según el Génesis de donde provenimos) y a Dios. El alma sigue viva y existe la idea de que después de la muerte hay algo más para ella. La idea de continuidad del alma está ligada a las memorias que los que quedan vivos tienen de aquellos que ya fallecieron.

Una de las tradiciones judías es el rasgarse las vestiduras cuando fallece un ser querido. Este es un acto simbólico que representa la separación física de una persona y el daño que causa: aunque remendaras las vestiduras estas quedarán con una marca provocada por la separación. Una cicatriz. Un recordatorio.

¿Cómo se recuerda a los muertos?

Los siete días que le siguen a la muerte de una persona los judíos se abstienen de cualquier actividad que pueda resultar placentera. A este periodo se le conoce como shiva (el número siete en hebreo) y la demás gente se acerca a los deudos para acompañarlos en su dolor. Se cuentan historias y se comparten alimentos. Los 30 días que le siguen a la muerte de una persona se conocen como shloshim (el número 30 en hebreo) y sigue habiendo la idea de abstenerse de cualquier actividad que pueda producir placer. En este periodo la compañía de los otros sigue siendo muy importante, pues es un periodo en donde se espera que los demás sean empáticos con el dolor que uno siente.  

Cristianismo: la transición a otra vida

Para los cristianos la muerte es el periodo de transición a otro tipo de vida. Se cree que Jesucristo entregó su vida para que los hombres pudiéramos vivir para siempre. El cristianismo tiene su origen en el dolor que provocó la crucifixión y muerte de Jesús, pero también en su resurrección. Para los cristianos el periodo de duelo les permite a los deudos de una persona reconocer su pérdida y reconectar con otra dimensión de vida. Durante los funerales se reza por el descanso eterno del alma del difunto y por su resurrección. El cuerpo del difunto puede ser inhumado o cremado y habitualmente se le da sepultura en una tumba o un nicho o columbario. 

¿Cómo se recuerda a los muertos?

Durante los funerales se reza por el descanso eterno del alma del difunto y se habla mucho de la persona que se ha ido. Se habla también de lo que implica la pérdida y los deudos son acompañados por familiares y amigos. A los siete días del fallecimiento de la persona se celebra una misa para pedir por el difunto. Esto sucede también a los 30 días y con cada aniversario luctuoso.