¿De dónde viene la tradición de llevarle flores a nuestros muertos?

Solemos llevar flores a los difuntos como muestra de respeto, como una manera de agradecerles todo lo que hicieron en vida o para demostrar el amor que les tuvimos. Pero, ¿de dónde viene esta costumbre? Aquí te lo explicamos.

¿Cuántas cosas no representan unas flores? Enviar unas flores o un arreglo floral puede decir mucho más que mil palabras, este acto puede ser la representación de un gran amor o una forma de ofrecer nuestro apoyo incondicional.

Hoy en día solemos llevar o enviar flores a los difuntos como una expresión de aprecio, ya sea a su casa, al velorio o al panteón. Lo más común es llevar una corona o un arreglo floral. Pero esta costumbre no comenzó con la finalidad sentimental que conocemos ahora.

En la antigüedad, cuando una persona fallecía, su cuerpo era expuesto ante la gente por varios días para velarlo y pedir por su alma, antes de ser enterrado. Al no existir técnicas de conservación, los cuerpos se descomponían rápidamente y comenzaban a desprender
olores, los cuales fatigaban a los presentes.

Esto los llevó a buscar una manera de hacer más ameno el ambiente de un velorio. Así que recurrieron al poder aromático de las flores. Se comenzó a llevar flores a un funeral principalmente por su aroma. Esto con un propósito más higiénico que sentimental, pues se rodeaba o cubría al difunto de flores para disimular el olor del cuerpo en descomposición. De esta manera se hacía más agradable el acto de velación.

Afortunadamente, hoy en día existen métodos mucho más efectivos para conservar un cuerpo y que no desprenda olor. De esta manera las flores pasaron a ser únicamente una representación visual de los sentimientos.

¿DÓNDE COMENZÓ TODO?

La relación entre la muerte y las flores se remonta al año 11.000 a.C., en el territorio de Israel. En este lugar se descubrieron unas tumbas con restos de salvia, menta y otras hierbas en su interior.

Existen dos teorías, algunos historiadores creen que fueron puestas como ofrenda, mientras otros piensan que fueron utilizada para perfumar. Desde entonces, esta costumbre ha sido adoptada por la mayoría de las sociedades y religiones desde la India hasta Babilonia, de generación en generación, hasta convertirse en un acto totalmente sentimental.

Tanto ha evolucionado esta práctica que hoy en día, incluso hemos destinado un valor sentimental distinto a cada tipo de flor.

¿QUÉ SIGNIFICA CADA FLOR?

Todas son hermosas, aunque no todas significan lo mismo. Esta pequeña guía te ayudará a la hora de elegir flores para tu ser querido.

Claveles: Expresan admiración, orgullo y unión.
Gladiolas: Representan la pureza del alma del fallecido.
Azucenas: Demuestran la sinceridad de los sentimientos
Lirios: Simbolizan el amor.
Crisantemo: Representan respeto, longevidad y eternidad.
Rosas: Simbolizan el amor sincero.
Margarita: Representan sencillez, inocencia e infancia.

Recuerda que también puedes combinarlas y hacer un ramo que represente muchas cosas al mismo tiempo. Lo importante es la intención y lo que queremos demostrar con este hermoso detalle. Veámoslo como una manera de representar todo lo que esa persona sembró en vida y ahora que se va, lo cultiva para partir en paz.

Flores Jardines del Recuedo